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La guardiana de los sistemas informáticos

#MujeresChingonasdeIberoamérica*

Nazly Borrero no eligió un camino fácil. Hace 20 años, cuando decidió dedicarse a la ciberseguridad, el terreno en Colombia estaba dominado por hombres y marcado por prejuicios. Su primera gran prueba llegó en una sala de juntas: ocho colegas varones, un jefe escéptico y un cliente que necesitaba soluciones urgentes. Cuando Nazly levantó la mano para asumir el reto, la respuesta fue un “no” disfrazado de duda: demasiado joven y, además, mujer.

Ese instante, lejos de quebrarla, la definió. Nazly no reaccionó con enojo, sino con estrategia. Se sumergió en el estudio de vectores de ataque, brechas y riesgos reputacionales. Preparó cada hallazgo con rigor técnico y ética inquebrantable. Al final, el cliente pidió que fuera ella quien continuara el proyecto. Ese día entendió que su misión no era solo proteger sistemas: era abrir puertas para las mujeres que vendrían después.

 

Nazly Borrero
Nazly Borrero, Consultora en Ciberseguridad.

Su brújula siempre ha sido clara: ética, responsabilidad y coherencia. En un campo donde se manejan datos sensibles y decisiones que pueden afectar vidas y reputaciones, Nazly ha preferido perder contratos antes que perder integridad. "No puedo exigir cultura de seguridad si no practico disciplina digital en mi vida diaria".

Cada informe lo asume como si protegiera a su propia familia. Y cada recomendación la respalda con la coherencia de quien vive lo que predica: rigor en cada diagnóstico, liderazgo basado en impulsar a otros, no en imponer miedo. Eso la ha llevado a ser un referente de la ciberseguridad en América Latina.

No solo busca organizaciones más seguras; quiere que sea normal ver a una mujer liderando auditorías técnicas, diseñando estrategias de ciberdefensa o enfrentando amenazas avanzadas. Su inspiración viene de figuras como Marie Curie, que no pidió permiso para investigar, y de mujeres anónimas que equilibran trabajo y familia con excelencia silenciosa. De ellas aprendió que liderar es influir con ejemplo, no con imposición.

Para Nazly, una mujer que trasciende es aquella que transforma el “no puedes” en “obsérvame hacerlo”. Que se cae, analiza, ajusta y vuelve más fuerte. Que no busca aplausos, sino resultados. Y que, cuando abre una puerta, no la cierra detrás de ella.

Su mensaje para las nuevas generaciones es "sencillo", pero profundo: “prepárense, conviertan la duda ajena en combustible, mantengan la ética incluso cuando nadie esté mirando”. Es una convencida de que el mundo necesita mujeres sólidas, estratégicas y técnicas. Mujeres que piensen, cuestionen, construyan y protejan.

Nazly Borrero es chingona porque convirtió la invisibilidad en poder. Porque demostró que la excelencia es la mejor respuesta al prejuicio. Y porque, en cada sistema que protege, también está blindando el futuro de las mujeres que se atreven a ocupar la mesa de juntas con firmeza y propósito.


(*) #MujeresChingonasdeIberoamérica es parte de un especial de mujeres destacadas en distintos ámbitos empresariales, a quienes la Asociación Iberoamericana de Profesionales de Desarrollo Organizacional (PRODESO) reconoce por su destacada trayectoría y su legado inspirador.

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