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La jurista que convirtió la defensa de derechos en su misión

#MujeresChingonasdeIberoamérica*

Desde 1993, Eugenia Torres Costas ha recorrido un camino profesional que la llevó de la abogacía a ocupar puestos directivos en la empresa privada y pública, y más recientemente a la docencia universitaria. Su trayectoria está marcada por un compromiso inquebrantable: poner los derechos humanos en el centro de cada decisión.

 

Mujeres
Eugenia Torres Costas, Jurista.

El punto de inflexión llegó cuando asumió la dirección de la Fundación Gallega para la Tutela de Adultos, la única entidad pública que se encargaba de tutelar a personas adultas sin familia o con entornos incapaces de hacerse cargo de ellas. Allí enfrentó las realidades más duras de la vulnerabilidad social y aprendió que los milagros existen, pero solo cuando detrás hay trabajo arduo, implicación y humanidad.

Los obstáculos no fueron menores. En la administración pública, trabajar bajo la dirección de políticos significaba lidiar con intereses que no siempre coincidían con las necesidades de los colectivos vulnerables. Eugenia aprendió a crear estrategias para transformar un “no” repetido en un “¿qué necesitas?”. Su fórmula: trabajo constante, generar confianza, cumplir la palabra y compartir los éxitos.

Su brújula ética se sostiene en dos pilares inseparables: empatía y derechos humanos. Para ella, trabajar con personas exige un trato humano, pensar siempre en cómo nos gustaría ser tratados y recordar que los derechos implican también responsabilidades.

El impacto que busca dejar es claro: cambiar la mentalidad social para que las personas con discapacidad sean vistas y tratadas como personas plenas, con voluntad, derechos y preferencias respetadas. Su visión es superar el viejo paternalismo y avanzar hacia una sociedad que valore la independencia y la dignidad de cada individuo.

Su mayor inspiración ha sido su madre, quien quedó viuda con tres hijas pequeñas y, con resiliencia admirable, aprobó una oposición obteniendo el número uno en toda España. Para Eugenia, esa fuerza y liderazgo son el ejemplo que guía su vida.

Su consejo: “Sean ustedes mismas, independientes, defiendan siempre con argumentos y vayan directo a sus objetivos, apoyándose entre ellas y resolviendo con asertividad”.

Eugenia Torres Costas es chingona porque convirtió la defensa de los derechos en propósito de vida, porque transformó la vulnerabilidad en dignidad y porque demuestra que la justicia solo se logra cuando se ejerce con humanidad y firmeza.


(*) #MujeresChingonasdeIberoamérica es parte de un especial de mujeres destacadas en distintos ámbitos empresariales, a quienes la Asociación Iberoamericana de Profesionales de Desarrollo Organizacional (PRODESO) reconoce por su destacada trayectoría y su legado inspirador.

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