Allariz, el pueblo de Ourense donde fantasear con la idea de quedarse a vivir
Contar lo que fue, conservar el patrimonio dándole otro uso y hacer de la villa un lugar agradable y práctico se traduce en un modelo de lugar que sabe cabalgar el turismo.
La visita a Allariz sabe a poco. Esta localidad de Ourense tiene argumentos para fantasear con la posibilidad de mudarse aquí y empezar una nueva vida. Hay infraestructuras, servicios escolares y médicos, supermercados, restaurantes donde se come bien y una variada agenda cultural y deportiva. Tiene un plan que permite a los locales y a los turistas —gallegos, nacionales y portugueses— disfrutar del pueblo y del entorno sin que unos y otros se sientan incómodos, aunque el propósito es priorizar al residente.
La piedra y el agua embellecen a este pueblo empeñado en hacer memoria y forjar identidad entre los vecinos. En la orilla derecha del río Arnoia se encuentran las construcciones nuevas de Allariz y en la izquierda, su casco antiguo, conjunto histórico-artístico desde 1971, Premio Europeo de Urbanismo en 1994 y Reserva de la Biosfera desde 2005 junto con otros cinco municipios. Es un núcleo urbano medieval peatonalizado que atesora historia, patrimonio y proyectos innovadores. Hay un estacionamiento para vehículos junto al monasterio de Santa Clara, que presume de tener el claustro barroco más grande de España y conserva una valiosa Virgen abridera de marfil.
El modelo Allariz se sustenta en el patrimonio, la sostenibilidad y la calidad de vida para sus 6.800 habitantes. Pilares que hacen que la gente se identifique y enorgullezca del sitio en el que vive, a los pies del monte do Castelo. Una loma en la que en su cima había un castillo que mandó construir Alfonso VI y que fue destruido tras el asedio de Irmandiño en el siglo XV. El municipio reutilizó sus piedras para pavimentar las calles, por eso los autóctonos dicen que el castillo está bajo sus pies y en su corazón. Los demás básicamente lo pisamos al caminar por sus encantadoras, empinadas y laberínticas calles.
Contra la especulación urbanística en Allariz se ha apostado por la rehabilitación de su patrimonio y darle nuevos usos. La antigua cárcel ahora es la Casa de la Cultura. Las actividades culturales están muy presentes en la localidad. Muchas de ellas se anuncian por medio de lonas colocadas en lugares visibles por todo el municipio: ha habido jornadas dedicadas a Alfonso Daniel Castelao, figura clave del galleguismo, y a José Suárez, fotógrafo nacido en Allariz en 1902.
Una antigua casa señorial del siglo XVII, en la que se juzgó a Manuel Blanco Romasanta —conocido como El hombre lobo de Allariz y el primer asesino en serie documentado en España—, es, desde 1994, el Museo del Juguete a raíz de la donación de unos 800 juguetes de un vecino, Alberto Oro Claro. Los hay desde los primeros años del siglo