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Consideraciones para invertir en un entorno de tasas a la baja

CARLOS BONILLA

 

Por: CARLOS BONILLA.  Licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM y Maestro en Relaciones Públicas por el CADEC. Preside el Consejo Consultivo de la Red Mundial de Comunicación Organizacional

 

Es una realidad que el próximo año traerá ajustes importantes en el comportamiento de las tasas de interés en nuestro país, y entenderlo es clave para tomar buenas decisiones financieras. 

En los últimos meses, la TIIE (tasa referencial para préstamos, créditos y operaciones interbancarias) ha registrado un descenso sostenido, reflejo de una combinación de factores internos y externos.

Desde su punto más alto alcanzado en marzo de 2023, cuando la tasa referencial llegó a cerca de 11.25% anual, la TIIE comenzó a tomar el camino opuesto. Por ejemplo, para marzo de 2025 la TIIE a 1 día estaba reportada en alrededor de 9%, para septiembre de 2025 la TIIE rondaba los 7.50% anual y hacia finales de noviembre de 2025 la TIIE llegó a 7.25%. Según los expertos, ello se debe a tres factores:

• Hay una desaceleración del crecimiento económico interno, lo que reduce presiones inflacionarias y demanda de crédito.

• El Banco de México ha optado por reducir su tasa de referencia (la tasa objetivo de política), buscando estimular la actividad económica. En noviembre de 2025, la tasa objetivo se situó en 7.25%.

• El Banco de México ha promovido la transición hacia una nueva tasa referencial: la TIIE de Fondeo, que se basa en operaciones reales en el mercado interbancario, en lugar de cotizaciones presentadas por bancos.

En el ámbito internacional, las decisiones de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, particularmente las relacionadas con sus tasas de interés, tienen un impacto indirecto en la TIIE de México.

Si la Fed mantiene tasas altas o recorta lentamente, esto puede generar una brecha de tasas relativamente favorable para México, lo que podría fortalecer el peso y mantener atractivos algunos instrumentos de inversión en pesos. Por el contrario, si la Fed baja agresivamente, puede presionar al alza los flujos hacia activos de riesgo globales, lo que podría debilitar la demanda por instrumentos mexicanos, presionando al alza la TIIE.

Esa interdependencia sugiere que decisiones externas importan: un endurecimiento por parte de la Fed podría limitar espacios de reducción de tasas en México, mientras una postura más laxa podría favorecer nuevas bajas.

Muchos analistas anticipan que la tasa referencial en México se mantenga moderada, oscilando entre 6% y 7%, dado el entorno de baja inflación y moderado crecimiento económico. Si bien es difícil dar una cifra exacta, un rango plausible para la TIIE hacia 2026 podría estar cerca de ese nivel.

Esta baja de tasas tiene efectos mixtos. Por un lado, los instrumentos de renta fija (como depósitos bancarios, bonos, CETES) ofrecerán rendimientos menores, lo que a su vez reduce el atractivo frente a inversiones de mayor riesgo o en el extranjero.

Además, las empresas podrían aprovechar créditos más baratos para expandirse, lo que a su vez podría fomentar crecimiento económico y generación de empleo.

Desde el punto de vista personal o familiar, los especialistas recomiendan una estrategia consistente en diversificar inversiones, esto es, en lugar de depender solo de instrumentos de renta fija, considerar una mezcla que incluya inversiones en instrumentos de renta variable (acciones, fondos), ahorro para el largo plazo, inversiones en bienes raíces o en educación.

También recomiendan revisar el perfil de endeudamiento. Por ejemplo, si se requiere un crédito, aprovechar este periodo de tasas más bajas, así como mantener atención en la inflación y en el tipo de cambio, ya que rendimientos reales dependen de estos factores.

Sabedores de que en el próximo año se proyecta una disminución en las tasas de interés, lo que impactará los mecanismos de renta fija, tomar en cuenta que ofrecerán rendimientos más bajos.

Existen instrumentos que pueden ayudar a proteger y anticipar el rendimiento en un entorno de tasas a la baja, recurriendo a la diversificación.

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