El espejismo del incremento en el número de empleos
Por: CARLOS BONILLA
Licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM y Maestro en Relaciones Públicas por el CADEC. Preside el Consejo Consultivo de la Red Mundial de Comunicación Organizacional
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI reportó una variación anual de 0.0 por ciento en la población ocupada hasta noviembre de 2025. Se trata, prácticamente,del estancamiento del mercado laboral.
El instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) dio a conocer sus estadísticas de cierre de 2025 en cuanto al número de asegurados. El número total de trabajadores asegurados creció 1.3 por ciento en el año, en un contexto en el que la economía mexicana avanzó apenas entre 0.3 y 0.4 por ciento, de acuerdo con las estimaciones disponibles.
Para el año completo, de los 278 mil 697 trabajadores adicionales reportados por el IMSS en 2025, 217 mil corresponden al sector de transportes y comunicaciones. Si se aísla ese efecto, el incremento neto del empleo formal en el resto de la economía habría sido de apenas 61 mil 509 personas, lo que equivale a un crecimiento cercano a 0.3 por ciento, no al 1.3 por ciento que muestra la cifra agregada.
Aunque en 2025 el empleo formal en transportes y comunicaciones creció 13.7 por ciento anual, el comercio avanzó apenas 3 por ciento, mientras que la industria de la transformación cayó 2.1 por ciento y la construcción retrocedió 2.3 por ciento. Un diferencial de esta magnitud no tiene precedente reciente en fases normales del ciclo económico.
El crecimiento del empleo formal en el segundo semestre del año provino íntegramente del sector de transporte, mientras que el resto de las actividades económicas, en conjunto, perdió 29 mil 555 empleos.
A partir de julio de 2025, el sector de transportes y comunicaciones –en el que se incluye la mayoría de los trabajadores de las plataformas– registró un incremento extraordinario en el número de trabajadores asegurados. Solo en el segundo semestre del año se incorporaron 220 mil 965 personas en esa rama, cuando el aumento total de los asegurados en toda la economía fue de 191 mil 410. En otras palabras, el crecimiento del empleo formal en el periodo provino íntegramente de ese sector, mientras que el resto de las actividades económicas, en conjunto, perdió 29 mil 555 empleos.
La incorporación de trabajadores de plataformas digitales al régimen de aseguramiento esun avance relevante en términos de protección social y derechos laborales, pero cuando ese salto administrativo se interpreta como señal de mayor dinamismo económico, se corre el riesgo de sobreestimar la fortaleza real del mercado laboral.
El ajuste consiste simplemente en aislar una rama que recibió un choque regulatorio exógeno en la segunda mitad del año, para observar el comportamiento del resto del empleo formal bajo condiciones normales. Y lo que aparece es una economía que apenas logra sostener su nivel de ocupación formal.
Si bien existen tendencias estructurales –como la expansión del comercio electrónico o los servicios de movilidad– que han impulsado a ese sector, difícilmente explican un aumento tan concentrado en pocos meses y tan desalineado del comportamiento del resto de las actividades productivas.
A pesar de que más trabajadores cuentan hoy con seguridad social, el empleo formal asociado al ciclo económico muestra signos evidentes de debilidad.
El gobierno pretende generar una falsa sensación de fortaleza en el mercado laboral y, por extensión, en la economía. Sin embargo, loos errores de diagnóstico suelen tener consecuencias políticas: retrasan decisiones, suavizan discursos y alimentan complacencias que el ciclo económico, tarde o temprano, se encarga de desmentir.
En un entorno de bajo crecimiento, hay que reconocer en tiempo la fragilidad de la economía. Disfrazarla con cifras acomodadas a la conveniencia, es una tentación que genera costos para todos.
