Mundial 2026 impulsa nueva era digital del consumo deportivo
Por Giovanni Vargas
El Mundial de Futbol 2026 perfila una transformación profunda en la manera en que los mexicanos consumen deporte, entretenimiento y contenido digital. La evolución no solo pasa por nuevas plataformas o dispositivos; apunta hacia una experiencia más participativa, social y conectada, donde la audiencia dejó de ser espectadora pasiva para convertirse en protagonista de conversaciones, tendencias y dinámicas en tiempo real.
Datos de la sección especial sobre Mundial 2026 del Estudio de Hábitos de los Usuarios de Internet, elaborado por la Asociación de Internet MX en alianza con Offerwise, muestran que el torneo se consolida como uno de los eventos con mayor capacidad de concentración de atención digital en México. El interés sigue siendo sólido: 28% de las personas declara tener mucho interés en seguir la competencia y otro 30% manifiesta algo de interés. La Generación X destaca particularmente, alcanzando niveles de entusiasmo de 61%.
La relevancia del torneo trasciende la cancha y se proyecta como un catalizador para nuevas dinámicas de comunicación y consumo. La televisión abierta mantiene liderazgo con 50% de intención de visualización, pero las redes sociales ya ocupan el segundo lugar con 43%, impulsadas principalmente por Millennials y Generación Z. Las plataformas de streaming alcanzan 36%, incluso por encima de la televisión de paga tradicional, que registra 32%.
La multipantalla se consolida como una de las principales características del nuevo comportamiento digital. Mientras 65% planea ver los encuentros en televisión o Smart TV, el teléfono móvil gana protagonismo y se convierte en la pantalla principal para 28% de los usuarios. Computadoras y tabletas quedan significativamente rezagadas, con participaciones de 5% y 3%, respectivamente.
Más relevante aún es que la audiencia ya no observa el partido de manera aislada. Uno de cada cuatro usuarios interactuará constantemente con una segunda pantalla mientras sigue los encuentros. Entre quienes realizan esta práctica, 55% revisará redes sociales y 47% chateará en tiempo real con familiares o amigos, reflejando cómo el futbol fortalece conexiones digitales y amplifica conversaciones colectivas.
La combinación entre entretenimiento y comercio también abre oportunidades importantes. El 27% de los usuarios mexicanos aprovecha los partidos para adquirir alimentos, bebidas o productos relacionados con la experiencia de visualización. Adicionalmente, 53% prevé realizar compras vinculadas directamente al torneo, mientras 42% asegura prestar atención a publicidad relacionada con futbol. Estas cifras reflejan un consumidor dispuesto a interactuar con marcas cuando la comunicación aporta valor y se integra de forma natural al momento que está viviendo.
Las plataformas digitales serán protagonistas centrales durante la competencia. Facebook encabeza la preferencia para seguir contenido mundialista con 59%, seguido de YouTube con 49% y TikTok con 36%. El comportamiento promedio de consumo alcanza 2.3 plataformas utilizadas de forma prácticamente simultánea, confirmando que la experiencia digital moderna ya no depende de un solo canal, sino de múltiples fuentes de información y entretenimiento operando al mismo tiempo.
El formato también cambia. El contenido breve domina la atención digital: 55% consume resúmenes de partidos y 45% incluso prefiere ver estos contenidos antes que encuentros completos. Los análisis especializados mantienen relevancia con 36%, mientras entrevistas a jugadores y contenido generado por creadores digitales fortalecen nuevas formas de conexión con la audiencia.
La Selección Mexicana mantiene además un papel estratégico como elemento de cohesión social. El combinado nacional concentra mucho interés para 29% de la población y algo de interés para otro 33%, con mayor afinidad en Ciudad de México y la región Centro del país. El desafío hacia adelante estará en fortalecer el vínculo con audiencias jóvenes, cuya relación con el futbol se desarrolla cada vez más desde espacios digitales y formatos de interacción inmediata.
El Mundial 2026 apunta así a convertirse en algo más amplio que una competencia deportiva. Representa una ventana para entender cómo evolucionan los hábitos digitales, cómo se redefine la interacción entre audiencias y contenidos, y cómo la tecnología fortalece experiencias colectivas capaces de conectar información, entretenimiento, consumo y participación social en una sola conversación nacional.
