Las contrataciones temporales de fin de año generan picos críticos de riesgo operativo en sectores clave como fintech, consultoría, salud y seguridad privada. La alta dirección enfrenta el desafío de mantener la precisión en nómina y cumplimiento normativo en medio de procesos aún poco digitalizados. La trazabilidad, automatización y control de la gestión de capital humano emergen como prioridades estratégicas para mitigar errores y proteger la reputación corporativa.