
Incontables veces he escuchado los términos despectivos de "monas chinas", "monos ojones" e incluso "monitos" o "caricaturas" para referirse a una de las industrias más poderosas de Asia, que se ha convertido en un referente cultural a escala global: el anime.
Considero pertinente, inicialmente, hacer una demarcación que no todos conocemos: la diferencia entre manga y anime, antes de hablar de su impacto social y económico.
Un manga es un cómic o historieta japonesa. La palabra "manga" en japonés significa "dibujos caprichosos" o "dibujos improvisados". Al imprimirse, suele publicarse en blanco y negro y se lee de derecha a izquierda, siguiendo la tradición de escritura japonesa.
Por su parte, el anime es un término que se refiere a la animación de origen japonés, aunque los japoneses mismos se refieren así a cualquier tipo de dibujo animado, es decir, con movimiento.
Hecha esta distinción, nadie puede negar que en alguna ocasión ha visto a alguien hablar de Son Goku, Sailor Moon, Mazinger Z y, más recientemente, de Monkey D. Luffy de One Piece, Naruto o Rei Ayanami de Evangelion.
Estos personajes, que pululan en sistemas de streaming, canales de televisión, plataformas de descarga y en todo tipo de parafernalia, representan uno de los mercados más importantes para Japón y parte de Asia.
El mercado de anime en México alcanzó un valor de alrededor de 178.77 millones de dólares en 2024 y se estima que crecerá significativamente en los próximos años, lo que indica una base de fans en expansión según datos de Informes de Expertos EMR.
Una de las más grandes franquicias de este rubro es Dragon Ball, que ha generado una cantidad impresionante de dinero a lo largo de su historia, que data desde 1984. Según diversas fuentes, el valor total de la franquicia se estima en más de 20 mil millones de dólares. TitleMax, por su parte, le ubica con 24 mil millones de dólares y como una de las 25 franquicias de medios más taquilleras de todos los tiempos.
Es importante destacar que estas cifras globales abarcan una amplia gama de productos y medios, incluyendo videojuegos, figuras, ropa, cualquier tipo de producto licenciado, videojuegos, mangas y animes para cine y televisión.
En años fiscales recientes, como el de 2025 (abril de 2024 a marzo de 2025), Bandai Namco (quien también es dueña de las licencias de One Piece, Naruto, Caballeros del Zodiaco y Digimon, entre otros) reportó que Dragon Ballgeneró 190.6 mil millones de yenes (aproximadamente 1.2 mil millones de dólares), marcando un récord para una de sus propiedades intelectuales en un solo año.
Sin embargo, la marca ganadora no tiene su origen en un manga o anime, sino en un videojuego. Pokémon deNintendo, desde 1996, genera más de 100 mil millones de dólares en ingresos estimados. Pikachu, Ash y el Equipo Rocket es, con diferencia, la franquicia de medios más grande del mundo, superando incluso a Star Wars y el Universo Cinematográfico de Marvel (MCU).
Su éxito en ventas proviene de los videojuegos, el anime, el juego de cartas coleccionables y un vasto merchandisingglobal con base en una cada vez más vasta gama de monstruos que son tan dulces como un Eevee o impresionantes como Arceus, Milotic o Mewtwo. Para todos los gustos y personalidades hay, como en botica.
Su impacto social, como moldeadores de ideología, valores y fobias, lo plantearemos en otra entrega, pero cerraré este espacio mencionando otras marcas que son igual de importantes para el mercado de los llamados "otakus" y "weebs" o "weeaboo".
Las franquicias de anime más exitosas por ingresos estimados (1980 - Actualidad):
Y antes de que me quieran cancelar los fans más acérrimos, como menciones especiales están Sailor Moon, entre 13.9 y 14.3 MMDD; Neon Genesis Evangelion, 11.9 a 16.6 MMDD; Naruto, 10 MMDD; Demon Slayer 9.3 a 10 MMDD y Ataque a los Titanes con 140 millones solo en ventas de mangas.
*Pepe Rodríguez es especialista en comunicación externa, relaciones públicas y manejo de crisis mediáticas, además es coordinador del sector negocios en Kaizen Comunicaciones.