¿Se puede hablar de responsabilidad social cuando no hay responsabilidad con las personas que sostienen el negocio todos los días… o cuando no la hay con uno mismo?
México tiene la oportunidad de demostrar que puede ser un anfitrión responsable, no solo en términos de logística y hospitalidad, sino también en la defensa de los derechos humanos.
Igual que una organización: una empresa no mejora porque haga “cosas buenas” al azar, mejora cuando hay sistema, seguimiento, métricas, momentos de ejecución y momentos de recuperación. El cuerpo funciona igual.